domingo, julio 27, 2008















La vida se despierta tanto a veces
que nos pide vivirla toda junta,
toda la luz en la antorcha de una sola mañana,
todo el amor en un solo abandono,
todo el lenguaje en la confabulación de un solo poema,
todo el bosque en el secreto de un árbol,
toda la fe en una sola negación.

La vida se reconcentra entonces en la vida,
como si por un momento hubiera dejado de ser vida,
como si la hubiera rozado
la ráfaga de un sueño distinto,
un duro escalofrío de imposibilidad
o quizá tan sólo el misterioso regreso
de un antiguo entusiasmo.

La vida se despieta a veces a la vida
y se agolpa en nosotros
como un fruto deslumbrado por su propio sabor
y que se niega a acceder,
aunque sea por un solo momento,
a las filtraciones de su esencia,
a la pérdida inevitable.


Roberto Juarroz (Argentina,1926)
Séptima Poesía Vertical, colección 1976